Junto con la producción de miel, son proyectos que desarrolla Ariel Bledig en varios sectores de la explotación, aprovechando los microambientes naturales que no son intervenidos por el pastoreo.
Desde el otoño hasta entrada la primavera, se crían y engordan pollos tipo parrillero en tandas sucesivas y por períodos que van entre los 75 y 90 días.
Al término, se organiza una faena en línea, de manufactura manual, a escala familiar, con 3 a 4 colaboradores para desarrollarla de manera completa y resguardando las buenas prácticas que garantizan la sanidad del proceso y el producto.
El pollo faenado y limpio de vísceras es embolsado y se comercializa directamente a los interesados.
Se consiguen animales criados en un entorno saludable, libre de antibióticos y de calidad que refleja la forma de crianza: en condiciones de bienestar que posibilitan su expresión como animal doméstico destinado a ser nuestro alimento.